Ella cedió.
Y en doble discurso-confesión, de esos que ocurren en las pláticas de "sobrecama" ....
Ella comprendió que le representa vida, aventura, pasión, diferencia.
Él, entonces, decidió entregarse, recibir, incitar, escudarse, reafirmar su virilidad, ocultar y olvidar su fragilidad. Hacer a un lado, la derrota de su cuerpo ante una enfermedad inminente y que le acompañará el resto de vida ....
